No es fácil resumir 35 años de historia en unas pocas líneas. Desde su fundación en Errenteria en 1991, Landarbaso Abesbatza ha recorrido un largo camino, marcado por la música, el esfuerzo colectivo y numerosos proyectos que han llevado sus voces mucho más allá de Euskal Herria.
Bajo la dirección de Iñaki Tolaretxipi desde sus inicios, Landarbaso ha consolidado una importante trayectoria internacional, con 29 reconocimientos. Entre sus hitos más destacados se encuentra la victoria en el Asia Grand Prix de 2023, que convirtió a Landarbaso en el primer coro europeo en conquistar este certamen. Después de otros reconocimientos y premios, este 2026, la agrupación ha sumado dos nuevas medallas de oro en los World Choir Games celebrados en Suecia.
Pero estos 35 años no se explican únicamente a través de los premios y los escenarios internacionales. Lo que comenzó como un proyecto para acercar la música coral a la juventud se ha convertido en una asociación que reúne actualmente a unas 140 personas en cuatro agrupaciones: MusikART, Kontari, Landarbasoko Dizdizka y Landarbaso Abesbatza. Cada una cuenta con su propia identidad, desde los primeros acercamientos a la música de los más pequeños hasta la formación de nuevas generaciones de coralistas y la actividad artística internacional.
Para celebrar esta trayectoria, el próximo 15 de noviembre, a las 19:30 horas, Lekuona Fabrika de Errenteria acogerá IRUTEN 35!, el concierto del 35.º aniversario de Landarbaso Abesbatza. Una cita especialmente significativa para la asociación, que permitirá mirar atrás y recordar el camino recorrido, pero también poner en valor el presente y el futuro del proyecto.
El propio nombre del concierto, IRUTEN 35!, hace referencia a esa historia que se ha ido tejiendo a lo largo de más de tres décadas. Una trayectoria construida por las distintas generaciones de coralistas, familias y personas que han formado parte de Landarbaso desde sus comienzos.
Así, más que conmemorar una fecha, el concierto del 15 de noviembre será una oportunidad para celebrar todo lo que ha hecho posible que Landarbaso siga creciendo 35 años después, manteniendo viva su apuesta por la música coral y por las nuevas generaciones.


